INTRODUCCION
En un artículo previo sobre el rendimiento en el balonmano hemos analizado las
demandas fisiológicas del balonmano y hemos destacado las características
intermitentes del juego. El balonmano es de hecho un juego rápido que requiere de
la repetición de movimientos de alta intensidad en base a situaciones técnicas
y tácticas. El acondicionamiento físico para los equipos de balonmano debería
caracterizarse por actividades acíclicas llevadas a cabo en ejercitaciones
intermitentes para maximizar las mejoras específicas. El principal error que
cometen la mayoría de los entrenadores es asignar la responsabilidad de la
preparación física de sus jugadores a preparadores físicos que la mayoría de
las veces provienen de otros deportes. El resultado característico de dicho
error es ver a los jugadores de balonmano corriendo en la pista durante la
temporada competitiva y realizando ejercitaciones y actividades de
acondicionamiento que no son relevantes para sus demandas competitivas. Un
jugador de balonmano entrenado no es aquel capaz de correr 1000 metros en la pista
más rápido que cualquier otro. Un jugador de balonmano entrenado es capaz de
jugar balonmano a un ritmo rápido (en posiciones defensivas y/o de ataque)
durante todo el juego. Un jugador de balonmano entrenado es aquel capaz de tomar
buenas decisiones tácticas rápidamente durante todo el partido.
Desafortunadamente, las características mencionadas previamente no pueden ser
mejoradas en la pista o en el campo de atletismo, sino que solo pueden mejorarse
planeando y periodizando cuidadosamente ejercitaciones jugadas en las cuales la
toma de decisión es el componente principal.
En particular, durante la temporada competitiva, los jugadores de balonmano
pasan la mayor parte del tiempo realizando ejercitaciones específicas del
balonmano. Solo a través de la optimización de estas ejercitaciones y la
alternación de sus intensidades será posible mantener y/o mejorar el
acondicionamiento específico para el juego.
Por lo tanto, ¿cómo máximizar las sesiones de entrenamiento para el
balonmano? Obviamente entendiendo las demandas fisiológicas de las ejercitaciones
propuestas y manipulando el volumen y la intensidad a través de la temporada
competitiva. Una aproximación muy simple puede representarse por medio de la
utilización de monitores de la frecuencia cardíaca durante las sesiones de
entrenamiento para poder clasificar las ejercitaciones en base a las respuestas
cardiovasculares de los jugadores.
Descripción del Método
Durante el ejercicio, la frecuencia a la cual el corazón late (frecuencia
cardíaca, HR) se incrementa para cubrir la incrementada cantidad de oxígeno
que demandan los músculos activos. Cuanto más intenso es el ejercicio, más
rápido late el corazón. Los avances tecnológicos en el monitoreo de la HR han
hecho posible que los deportistas y entrenadores registren y guarden datos de la
HR durante los entrenamientos para subsiguientes análisis. Una vez que se han
registrado los datos de la HR es posible analizar la intensidad de diferentes
ejercitaciones y sesiones de entrenamiento. Antes de esto, es necesario definir
la HR máx. y los diferentes niveles de intensidad con los cuales seremos
capaces de cuantificar cada una de las sesiones de entrenamiento. La HR máx.
puede determinarse a través de la realización de un esfuerzo máximo o de un
test de aptitud física, tanto en el laboratorio como en el campo. El mejor
método y a la vez el más fácil para calcular la frecuencia cardíaca máxima
(HR máx.) es utilizar la ecuación 220-edad. Londeree y Moeschberger (1982)
indicaron que la HR máx. varía mayormente con la edad, y que la relación no
es lineal. Estos investigadores sugirieron una formula alternativa, 206.3 -
(0.711 * edad). Similarmente, Miller et al. (1993) propusieron la formular 217 -
(0.85 * edad) como una formula adecuada para calcular la HR máx.
Una vez que se ha establecido la HR máx., se pueden identificar los
siguientes niveles de intensidad:

Tabla 1. Relación entre el porcentaje de la frecuencia cardiaca máxima
(% HR máx.), nivel de esfuerzo y esfuerzo percibido.
A través del análisis de las respuestas de la HR en juegos oficiales de
balonmano con jugadores de elite, hemos hallado que la HR promedio era de
aproximadamente 86% de la HR máx. (Figura 1). Estudios previos han mostrado
hallazgos similares (Loftin et al., 1996).

Figura 1. Frecuencia cardiaca expresada como % de la HR máx. en un
jugador durante un juego de posttemporada de la Liga Italiana.
Análisis adicionales han mostrado que en el 78% del tiempo total de juego,
la HR de los jugadores representa el 80% de la HR máx., el 36% del tiempo la HR
se encuentra entre el 90 y 100% de la HR máx.
Considerando el hecho de que un partido de balonmano se juega en dos tiempos de
30 minutos cada uno, es importante asegurar que las sesiones de entrenamiento
produzcan niveles de intensidad similares (o superiores) durante un tiempo
similar (o mayor) para producir mejoras en la aptitud física de los jugadores.
Aquí presentamos algunos ejemplos de ejercitaciones comunes del balonmano y
proponemos una clasificación de las demandas metabólicas de las ejercitaciones
específicas del balonmano.
El Entrenamiento de balonmano debe Hacerse Jugando con el Balón
En un microciclo característico de un equipo de elite [1 semana de
entrenamiento], 120 a 150 minutos son dedicados a ejercicios de
acondicionamiento general. Esta cantidad representa aproximadamente del 15 al
20% del tiempo total de entrenamiento. El tiempo restante es dedicado a realizar
ejercitaciones específicas del balonmano, ejercitaciones técnicas y tácticas,
partidos amistosos y repeticiones de situaciones de juego. Entonces queda claro
que para mantener y/o incrementar la aptitud física de los jugadores, se debe
realizar un planeamiento cuidadoso de las necesidades de las ejercitaciones
específicas del balonmano. A partir de esto, es importante subrayar que el
acondicionamiento físico de los jugadores de balonmano durante la temporada
depende de la capacidad del entrenador para monitorear, elegir y variar las
ejercitaciones que propone. Muchos entrenadores de elite cometen el error de
contratar especialistas en acondicionamiento, los cuales pretenden entrenar a
los jugadores de balonmano como si fueran atletas de pista o campo, o separar los
aspectos del acondicionamiento del entrenamiento global del balonmano. En nuestra
opinión, un buen entrenador de acondicionamiento para el balonmano es aquel capaz
de analizar y aconsejar al entrenador principal acerca de la calidad de sus
ejercitaciones y posiblemente aquel con una experiencia decente en balonmano.
Asimismo, creemos que un gran entrenador de balonmano es aquel capaz de conocer y
entender la intensidad y las demandas fisiológicas de sus ejercitaciones y ser
capaz de planificar sus sesiones de entrenamiento de acuerdo con ello. Por lo
tanto, para mejorar el rendimiento, se debe mejorar la aptitud física de los
jugadores de balonmano mediante ejercitaciones y situaciones jugadas con
características fisiológicas y espacio-temporales similares (y más intensas)
a las que ocurren durante un partido real. Nosotros hemos analizado las
respuestas de la HR de diferentes ejercitaciones comúnmente utilizadas por los
entrenadores. Los resultados nos permitieron clasificarlas en base a su
intensidad.
2 vs. 2 Media Cancha
Esta ejercitación consiste en jugar 2 vs. 2 en diferentes posiciones. Esta
ejercitación puede ser realizada con atacantes y defensores en diferentes
combinaciones (i.e., dos defensores en la misma línea, defensores en diferentes
líneas). Si las destrezas técnicas de los atacantes y los defensores son
iguales, la intensidad es bastante alta. Cuando analizamos las secuencias de
vídeo de la ejercitación, hallamos que la duración característica de las
fases activas era <10s y la duración característica de las fases de
recuperación era de 10-12 segundos.

Figura 3. Respuesta de la HR de un jugador del Equipo Nacional Italiano
registrada durante la realización de una ejercitación 3 vs. 3 de 6 min de
duración.
3 vs. 3
Esta ejercitación consiste de jugar 3 vs. 3 en diferentes posiciones. Esta
ejercitación puede ser realizada con atacantes y defensores en diferentes
combinaciones (i.e., dos defensores en la misma línea, defensores en diferentes
líneas). Si las destrezas técnicas de los atacantes y los defensores son
iguales, la intensidad es bastante alta. Cuando analizamos las secuencias de
vídeo de la ejercitación, hallamos que la duración característica de las
fases activas era <12 seg. y la duración característica de las fases de
recuperación era de 10-15 segundos.

Figura 3. Respuesta de la HR de un jugador del Equipo Nacional Italiano
registrada durante la realización de una ejercitación 3 vs. 3 de 6 min de
duración.
En la Figura 3 se aprecia la HR de un jugador del Equipo Nacional Italiano,
otros datos útiles son los valores de la concentración de lactato (4.2±1.3
mM/L) y el tiempo que se pasó entre el 90% y el 100% de la HR máx. (42%).
4 vs. 4
Esta ejercitación consiste de jugar 4 vs. 4 en diferentes posiciones. Esta
ejercitación puede ser realizada con atacantes y defensores en diferentes
combinaciones (i.e., dos defensores en la misma línea, defensores en diferentes
líneas). Si las destrezas técnicas de los atacantes y los defensores son
iguales, la intensidad es bastante alta. Cuando analizamos las secuencias de
vídeo de la ejercitación, hallamos que la duración característica de las
fases activas era <15 seg. y la duración característica de las fases de
recuperación era de 10-15 segundos.

Figura 4. Respuesta de la HR de un jugador del Equipo Nacional Italiano
registrada durante la realización de una ejercitación 4 vs. 4 de 6 min de
duración.
En la Figura 3 se aprecia la HR de un jugador del Equipo Nacional Italiano,
otros datos útiles son los valores de la concentración de lactato (3.6±0.7
mM/L) y el tiempo que se pasó entre el 90% y el 100% de la HR máx. (37%).
6 vs. 6 Media Cancha (Ejercitación Característica para Entrenar Aspectos
Tácticos del Juego)

Figura 5. Respuesta de la HR de un jugador del Equipo Nacional Italiano
registrada durante la realización de una ejercitación 6 vs. 6 de 15 min de
duración.
En la Figura 5 se aprecia la HR de un jugador del Equipo Nacional Italiano,
otros datos útiles son los valores de la concentración de lactato (1.9±0.5
mM/L) y el tiempo que se pasó entre el 90% y el 100% de la HR máx. (9%). Esto
sugiere que esta ejercitación es probablemente más útil para enseñar y ver
nuevos aspectos tácticos del juego, sin embargo no produce un estrés
suficiente sobre el sistema cardiovascular como para provocar respuestas
adaptativas significativas (el 71% del tiempo total de la ejercitación se pasa
con niveles de HR similares a los alcanzados durante un juego oficial).
La siguiente tabla resume nuestros hallazgos luego de analizar diferentes
ejercitaciones:

Tabla 2. Resumen de los hallazgos a partir del análisis de diferentes
ejercitaciones con jugadores de balonmano.
Como se puede ver en la tabla, el aumento en el número de jugadores y el
incremento de las dimensiones del espacio de juego reduce la intensidad. Esto es
particularmente cierto cuando las ejercitaciones son llevadas a cabo utilizando
solo la mitad de la cancha.
Comparación entre la Ejercitación 3 vs. 3 en Media Cancha y la
Realización de Carreras Intermitentes
El ejercicio intermitente es la forma más efectiva de mejorar la aptitud
física de los jugadores de balonmano. La utilización de períodos de trabajo y
recuperación similar a los registrados durante el juego es aconsejable cuando
se realizan ejercitaciones de sprints intermitentes. Nosotros hemos analizado la
HR durante una ejercitación característica de sprint (sprint de 10
segundos-recuperación de 20 segundos) y el ejercicio de 3 vs. 3 realizado en
media cancha. Los resultados son bastante interesantes ya que muestran que ambas
ejercitaciones produjeron respuestas cardiovasculares y metabólicas similares.
El siguiente gráfico muestra las respuestas de la HR en ambas
ejercitaciones:

Figura 6. Resultados del análisis del porcentaje de la frecuencia cardiaca
máxima durante un ejercicio de sprints intermitentes y un ejercicio de 3 vs. 3
en media cancha. Curva Roja: Sprints Intermitentes, Curva Blanca: Ejercicio 3
vs. 3.
Conclusiones
Estos datos muestran que las ejercitaciones específicas del balonmano pueden
ser tan efectivas como las actividades de sprints y de carreras en lo que se
refiere a las respuestas adaptativas del sistema cardiovascular. Sin embargo es
importante subrayar algunos aspectos de gran importancia a la hora de planificar
las sesiones de entrenamiento para los jugadores de balonmano:
Destreza de los jugadores
- Si el nivel de destreza es bajo, seleccione ejercitaciones cuya cantidad
de errores técnicos (i.e., pérdidas del balón, fases inactivas, etc.) sea
limitada.
- Seleccione el espacio a utilizar, la duración de la ejercitación y el
número de jugadores en base a las destrezas de sus jugadores.
Duración
- La duración de las ejercitaciones simples depende de sus jugadores. La
situación ideal es incrementar progresivamente la duración de las
ejercitaciones para asegurarse que sus jugadores puedan llevar a cabo largos
períodos de actividades jugadas de alta intensidad.
- Los períodos de recuperación nunca deberían ser mayores a 30 s - 1 min.
Planeamiento Semanal.
- Las ejercitaciones con número limitado de jugadores sedarían ser
utilizadas al comienzo de la semana.
- Progresivamente durante la semana, se debería dedicar más tiempo a las
ejercitaciones del tipo 6 vs. 6 para mejorar el trabajo de equipo y los
aspectos tácticos del juego.
Monitoreo
- Utilice el monitoreo de la HR para valorar la intensidad de sus
ejercitaciones.
- Planee sus sesiones en base a la cuidadosa consideración de las demandas
cardiovasculares y metabólicas de las ejercitaciones que desea utilizar.
REFERENCIAS
1. Londeree and Moeschberger. Effect of age and other factors on HR max. Research Quarterly for Exercise & Sport, 53 (4), 297-304. 1982.
2. Miller et al. Predicting max HR. Medicine & Science in Sports & Exercise, 25 (9), 1077-1081. 1993.
3. Loftin M, Anderson P, Lytton L, Pittman P, Warren B. Heart rate response during handball singles match-play and selected physical fitness components of experienced male handball players. J Sports Med Phys Fitness, 36 (2): 95-9. 1996.
Para citar este artículo: Cardinale, Marco. Manzi, Vincenzo. Acondicionamiento Especial para Equipos de balonmano: Demandas Fisiológicas de Ejercitaciones Jugadas. PubliCE Standard. 27/03/2006. Pid: 615.
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