Factores que afectan al entrenamiento.
VOLEY-PLAYA
El beach-voley es un deporte relativamente nuevo pero con un crecimiento importante
en cuanto al número de practicantes en todo el mundo. De hecho su impacto
es tan fuerte que pese a su relativa juventud, en Atenas 2004 celebrará
sus terceros Juegos Olímpicos.
Tiene dos características que lo hacen muy popular:
- Es un deporte que puede practicar casi todo el mundo aunque no se tengan
unas características físicas especiales (lógicamente se
necesitan unas cualidades muy específicas para practicarlo con éxito).
- Su práctica lleva unido un aspecto lúdico muy importante, que
hace que sea atrayente para el practicante.
Pero cuando hablamos de beach-voley de competición (como de cualquier
deporte realizado a alto nivel) se requiere tener unas cualidades muy concretas.
Si analizamos con detalle el juego, nos encontramos con una serie de factores
que hacen que su práctica sea muy específica y muy distinta a
la mayoría de deportes, incluso al voley pista:
El terreno de juego:
A diferencia de la mayoría de deportes, ya sean de equipo o individuales,
nos encontramos con un terreno de juego en el que no es fácil jugar.
La arena sobre la que pisan los jugadores es un terreno inestable, muy blando
y, el hecho de jugar en arena hace que los desplazamientos y cualquier acción
realizada (bloqueo, remate, etc.) requieran un esfuerzo mayor que si lo hiciésemos
en cualquier otra superficie más dura como parquet, material sintético,
etc. Esto repercutirá de manera especial en las cualidades físicas
que hay que trabajar prestando una especial atención a la resistencia
específica. No es difícil ver jugadores de voley pista que en
verano juegan torneos en la playa y, pese a ser excelentes jugadores, debido
a la especificidad de su entrenamiento, suelen tener dificultades cuando los
partidos se alargan o se juegan varios partidos seguidos.
Además, la arena es una superficie más inestable que una superficie
dura con lo que el aspecto propioceptivo adquiere un papel fundamental al tener
que realizar un reequilibrio constante del cuerpo del jugador. En un terreno
duro sabemos que el apoyo siempre será el mismo y se puede automatizar
mucho más el gesto, en cambio en la arena, antes de un remate (o cualquier
otra acción) el jugador se puede encontrar la zona más o menos
dura, haber un agujero en uno de los dos apoyos, etc., por eso el jugador tiene
que adaptar constantemente su posición al terreno que se vaya encontrando.
Medidas:
Si además de ser más costosos los desplazamientos, observamos
las medidas del terreno de juego, vemos que tiene una superficie de 64 m²
(8x8 metros) lo que significa que cada jugador debe cubrir 32 m². Si lo
comparamos con el voley pista, vemos que la superficie a cubrir es de 81 m²
(9x9 metros) y lo que le corresponde a cada jugador es algo menos de la mitad
de superficie: 13,5 m². Con esto queremos mostrar que las condiciones a
trabajar difieren bastante en las dos especialidades.
Uno de los aspectos que deberá tener en cuenta el jugador de playa en
su entrenamiento es que sus desplazamientos van a ser más largos y constantes
que los que se hacen en pista (además de verse dificultados por un terreno
más blando), teniendo que realizar un entrenamiento más específico
en cuanto a la resistencia muscular.
Número de jugadores:
Que el número de jugadores sea de dos por equipo es muy "bonito"
para el jugador ya que en cada acción de su equipo toca el balón,
pero eso implica en cada acción tiene que intervenir, desplazarse, bloquear,
colocar, rematar, etc., con lo que no tiene momentos de descanso como puede
suceder en deportes donde hay más jugadores en un equipo y que se puede
pasar más o menos desapercibido en ciertos momentos del juego en los
que el jugador esté un poco cansado. Esto implica que en todos los puntos
las acciones son muy intensas y no hay momentos de descanso para el jugador
en el terreno de juego.
Tanteo:
Otro aspecto que le añade dificultad al juego y que hace que tengan
que acentuar el trabajo de resistencia muscular es la puntuación. Se
disputan tres sets al mejor de 21 (excepto el tercero que es al mejor de 15)
teniendo que vencer por dos puntos de diferencia. El tener que llegar a 21 puntos
hace que los sets sean largos y que si el jugador no está bien preparado
la fatiga muscular pueda cebarse en él. Además, con la igualdad
que hay entre las parejas, no es difícil ver sets que se alarguen a más
de 21 puntos. Hay que tener en cuenta que hay partidos que pueden tener más
de una hora de duración, aunque lo normal es que estén alrededor
de los 40 minutos.
Condiciones climáticas:
Otro factor fundamental son las condiciones climáticas. Ahora no entraremos
a valorar el viento, que va a repercutir en las acciones técnicas de
los jugadores, en función de hacia donde sople o con la fuerza que lo
haga. Lo que hay que tener en cuenta para el entrenamiento es otro elemento
básico: el sol y las elevadas temperaturas. Los jugadores, por si no
tenían suficiente con todo lo que hemos citado anteriormente van a desarrollar
su actividad con unas temperaturas muy elevadas lo que acelerará la fatiga
del jugador.
Por todo ello va a ser muy importante que los jugadores de voley playa tengan
en cuenta todos estos factores para programar su entrenamiento.
En este artículo no valoramos como se deben trabajar las diferentes
cualidades físicas, ya que dependerá de muchos factores, pero
lo ideal será que siempre que se pueda se haga de manera integrada, es
decir, que si hay que hacer un entrenamiento del tipo que sea, anaeróbico
láctico, aláctico, etc., el jugador lo haga en la playa realizando
acciones de juego real (o lo más parecido a lo que se encontrará
en un partido), ya que de este modo estamos desarrollando estas cualidades físicas
de manera muy específica. Como es normal, habrá entrenamientos
que deberán hacerse de otro modo, en gimnasio, etc., pero deberemos intentar
que sean los menos posibles. También, en función del momento de
la temporada se variarán estos porcentajes de entrenamiento, cobrando
más importancia el entrenamiento integrado en la arena cuanto más
cerca estemos de la competición.