Importancia y estudio de la fuerza en el entrenamiento de futbol...
Entre los requisitos fisiológicos para practicar el deporte del fútbol, está presente la fuerza; es decir, la posesión de una musculatura de las
piernas bien desarrollada, apta para la producción de una alta potencia
explosiva y capaz de esfuerzos cortos y muy intensos, utilizando mecanismos
energéticos de tipo anaeróbicos. En primer lugar, se necesita definir de qué
tipo es la fuerza expresada por el futbolista, y en cual unidad de medida hay
que considerarla. Se analizan los momentos de fuerza desarrollados por varios
grupos musculares durante el remate del balón, y considerando un examen de la
velocidad del balón en relación a la fuerza ejercitada por la pierna. Por lo
tanto, se consideran los «tests» que miden el traslado en vuelo del centro de
gravedad como índice de evaluación de la fuerza desarrollada por los músculos
extensores de las piernas.
Luego se proponen las funciones extraídas de las relaciones de estos
parámetros con la edad; ya sea en deportistas de equipos profesionales o
aficionados. Se añaden en fin, medidas de fuerza de grupos musculares
agonistas, antagonistas y contra laterales de la pierna, aun en relación al
entrenamiento.
¿Cómo se puede definir la Fuerza?
Responder no es fácil. La Biomecánica se ocupa de seis tipos de fuerza
llamadas fuerza inercial, fuerza-peso, fuerza de fricción entre sólidos;
fuerza de fricción entre sólidos y fluidos; fuerza elástica y fuerza
centrífuga/centrípeta. Cada una de estas fuerzas es definible matemáticamente:
- Fuerza inercial F = m * a
- Fuerza-peso Fp = m * g
- Fuerza de fricción entre sólidos Fa = Fp * m
- Fuerza de fricción entre sólidos y fluidos Fr = 0,5 * Af * Cx * d * v2
- Fuerza elástica Fe = E * D1
- Fuerza centrífuga Fc = m * v2 * r -1
En algunos aspectos biomecánicos inherentes al juego del fútbol es
necesario tomar en consideración una sola de estas fuerzas.
¿Qué elementos físicos tiene en común la palabra Fuerza?
Toda la fuerza tiene en común una idéntica unidad de medida y es
convertible mediante elementos más bien simples.
¿Cuál es la unidad de medida de la Fuerza?
La unidad de medida de la fuerza es el Newton (N). Hay dos motivos para la
elección de esta unidad de medida. El primero es de orden «sentimental». La
humanidad entera debe honrar a Isaac Newton, que en 19 años de elaboración
mental, inventó parte de la física y de la matemática.
La segunda, más importante, es que en alternativa al N, se usa el Kilogramo
(Kg) que en realidad es la unidad de medida de la masa. Esto es un elemento de
error y confusión cuando de medidas de fuerza se pasa a medidas de trabajo o
de potencia.
¿Cómo se puede definir el Newton?
El N es la fuerza que aplicada a la masa de 1 kg aumenta su velocidad de l
metro por segundo. La Velocidad de 1 m/ s, corresponde a 3,6 km/h.
Naturalmente se puede afirmar también que 1 N imprime a la masa de 0,5 kg. la
aceleración de 2 m/s2 o que imprime a la masa de 2 kg la
aceleración de 0,5 m/s2. Hasta aquí podemos definir la fuerza
acelerativa como el producto entre masa y aceleración. En reaidad la
definición de la fuerza acelerativa no es otra cosa que el segundo principio
de la dinámica.
¿Por que la fuerza que realiza un músculo o un grupo de músculos no se
expresa en N, sino en Newton-metros (N * m)?
Para medir la fuerza se necesita que el sujeto que empuje con un segmento
corpóreo; por ejemplo, la pierna contra una palanca que esta fija (Figura 1);
o se mueve a una velocidad constante que viene programada por el operador. En
este segundo ejemplo se habla de medida isokinética.

Figura 1. Ergómetro para la medida de la máxima fuerza voluntaria
ejercida de los músculos extensores de la pierna.
Si el elemento de evaluación es conectado debajo de la rodilla, se nota que
la fuerza es mayor, que cuando se lo coloca cerca del tobillo. Sin embargo, el
producto entre la fuerza aplicada (F) y la distancia entre el centro de
rotación y el punto de medida (b) es constante. Tal producto es llamado
momento de fuerza o torque, y tiene por unidad de medida el N * m.
¿Es posible conocer la fuerza desarrollada por los miembros inferiores
cuando se remata el balón?
Los músculos que se insertan en una articulación o varias, no son para
provocar desplazamientos lineales entre dos segmentos corporales adyacentes,
sino solo desplazamientos angulares del uno respecto del otro.
Además la aceleración angular no depende de la fuerza y de la masa; pero si
del momento de fuerza o torque y de la masa inercial. Imaginemos una ruleta,
donde su movimiento puede dar una idea de estas dos grandezas físicas (Figura
2). En la Figura 2 se observa que en un movimiento angular, la aceleración
angular (w) varía de acuerdo al punto de aplicación de la fuerza (F) y el
centro de rotación (b).

Figura 2. En un movimiento angular, la modificación de la masa inercial
del brazo de palanca causa una variación de la aceleración angular.
En un movimiento angular, el segundo principio de la dinámica (F = m * a)
puede ser enunciado así:
F * b = I * w
Donde F * b representa el momento de fuerza, I la masa inercial y w la
aceleración angular. Con el empleo de la cinematografía rápida se puede
describir el desarrollo temporal del ángulo entre el muslo y la vertical (Huang
et al 1982). En la Figura 3 (panel A), el tiempo 0 corresponde al momento de
máxima extensión del muslo, mientras el tiempo 0,3 s al momento del impacto.
En el panel D, se nota que en la primera décima de segundo, el desplazamiento
angular es inferior al de la segunda décima de segundo. La misma información
se deduce del panel B, donde se observa el desarrollo temporal de la
inclinación pendiente de la función observada en el panel A. Tal pendiente es
la velocidad angular. En el panel B, se nota que la velocidad angular aumenta
hasta una décima de segundo antes del momento del impacto y luego disminuye;
en otras palabras, el muslo acelera inicialmente y después desacelera, luego
del impacto. En el panel C, muestra el desarrollo temporal de la aceleración,
que no es otra cosa que la pendiente de la función representada en el panel B.

Figura 3. El desplazamiento temporal del ángulo trazado por el muslo y el
eje vertical durante un remate de balón.
El impacto con el ba1ón se verifica después de un movimiento de la pierna,
de arriba para abajo y de atrás hacia adelante.
La Figura 4 muestra en el panel central el desarrollo de la aceleración
angular del muslo y de la pierna. Además el tiempo 0 de la figura anterior
corresponde al momento en que la angulación del muslo, respecto al eje
central, es mínima (cerca de 50°). El momento del impacto, en esta figura, se
halla cerca de 0,3 s en el punto de máxima velocidad angular de la pierna. En
cada caso, el pico de la aceleración angular positivo de la pierna es más del
doble, respecto de aquel del muslo y se verifica en un tiempo sucesivo.

Figura 4. Variación de la aceleración angular y del momento de fuerza del
grupo muscular del tren inferior en el remate del balón.

Figura 5. Valores Obtenidos en el test en sentadillas en deportistas
profesionales.
Reconsiderando la aplicación al movimiento rotatorio del segundo principio
de la dinámica, el momento de fuerza desarrollada por los músculos extensores
de la pierna es mayor que la de los músculos flexores del cuadriceps, a causa
de la mayor aceleración angular. El resultado aparece en el panel C.
¿De qué factores depende la velocidad impresa al balón durante un
partido de fútbol?
Para responder es necesario introducir un nuevo elemento que es el producto
entre fuerza y masa, y es llamada «cantidad de movimiento» (q = m * v). Para
tal mensura sirve la ley de la conservación de (q) que afirma que en un
sistema aislado, no sometido a fuerzas externas, la (q) total no varía. Se
considera el sistema aislado, representado por el pie que se mueve hacia
adelante y el balón firme sobre el terreno de juego. Inmediatamente del
impacto, la (q) total está dada por el producto entre la velocidad del pie y
la masa inercial del miembro inferior.
Inmediatamente después del impacto la (q) total es repartida sobre la masa
del miembro inferior y sobre la masa de 0,454 kg del balón.

Figura 6. Potencia media durante 15 segundos en saltos en alto en
deportistas profesionales

Figura 7. Variación del desplazamiento en vuelo del centro de gravedad de
un salto a partir de posición de sentadillas (flexión de rodilla en 90 grados)
en relación a la edad
Ya que la segunda masa es inferior a la primera, balón adquiere una
velocidad que es superior cerca del 30 % respecto a la máxima velocidad del
pie, inmediatamente al primer contacto. En definitiva, la velocidad inicial
del balón depende del momento inercial del miembro inferior y de la velocidad
lineal del pie que es la consecuencia de los momentos de fuerza generado por
los músculos que actúan a nivel de la cadera, de la rodilla y del tobillo.
¿Es posible que la máxima velocidad del balón aumente en consecuencia
del entrenamiento, en un grado que induce un aumento de la fuerza muscular?
En los estudios experimentales este problema no tiene una conclusión
unánime. Los estudios más recientes (Trolle et al. 1993) muestran que
provocando aumentos de torque del cuadriceps del orden del 20 %, se obtiene
aumento de la velocidad máxima del balón del orden del 1-2 %, lo que no es
significativo del punto de vista estadístico. Sin embargo, los autores
sostienen que la fuerza sería mayor si se entrenara los músculos flexores del
muslo.
Además la velocidad angular utilizada para el entrenamiento es mucho más
baja que aquella medida durante las contracciones que se verifican en el
juego.
¿La evaluación de la fuerza muscular puede ser medida sobre el campo con
métodos simples?
De acuerdo a algunos índices, fácilmente mensurables, la proporción de la
fuerza está en relación del segmento empleado. Pero estos índices significan
poco si no hay datos normativos. Existen datos normativos gracias a la labor
del Prof. Roberto Sassi (datos no publicados), que con tenacidad recolectó
datos normativos respecto del salto en alto, firme, simples o múltiples, en
jugadores de todas las edades. La Figura 5 muestra los desplazamientos en
vuelo del centro de gravedad durante salto en alto firme, partiendo de una
flexión de rodilla de 90°. Cada columna oscura, representa el valor medio,
mientras que las dos columnas claras adyacentes representan los valores
extremos de cada equipo. Los primeros 4 equipos militan en serie A, mientras
el quinto en serie B. Del análisis só1o están excluidos los arqueros. En la
última columna se encuentra la comparación con los resultados de los
esquiadores del equipo nacional de Slalom.
La figura 6 es similar a la precedente pero se refiere a la potencia media
durante una serie de saltos en alto, de firme, de una duración de 15 segundos.
Todas las mediciones fueron ejecutadas al inicio de a preparación.
No hay diferencias significativas entre los cinco equipos de fútbol
considerados. Algunas diferencias individuales en un test pueden poner en
sospecha que se este midiendo algo que tiene que ver con la prestación
agonística. Por el contrario, puede no ser importante saber que el jugador
puede hacer un test débil y mejorarlo en el campo. Con el desarrollo de la
fuerza ascensional se puede consolidar un buen saltador.

Figura 8. La variación del desplazamiento del centro de gravedad durante
un salto con contra movimientos y los brazos a los costados (Cmj), en relación
a la edad

Figura 9. La variación del desplazamiento del centro de gravedad
durante un salto con contra movimientos y los brazos libres (Cmlj), en
relación a la edad
¿Hay datos normativos disponibles para estos tests?
Las Figuras 7, 8 y 9 muestran un tratamiento de datos. Esos datos se han
interpolado con una función polinómica de segundo grado, que corresponde
gráficamente a una parábola. Los datos de las figuras se refieren al período
inicial de la preparación, y fueron confrontados con aquellos obtenidos en la
temporada agonística.
Las relaciones se refieren al salto en alto de posición firme, partiendo de
posición de sentadillas (Squat) con 90° de flexión (Figura 7), al salto en
alto de firme, con contra movimiento y brazos a los costados (Figura 8), y al
salto de firme, con contra movimiento y brazos libres (Figura 9).
En las Figuras 10 y 11 se confrontan las variaciones de los desplazamientos
en vuelo del centro de gravedad según el tipo de tests, y a la vez
relacionados a jugadores profesionales y amateurs.
¿Se puede sugerir cualquier tipo de ejercicio particularmente útil para
mejorar la fuerza en el futbolista?
En general, nos abstenemos de dar sugerencias sobre técnicas de
entrenamiento, por el simple motivo de que hay muchas personas que se ocupan
de la teoría del entrenamiento.
Se puede agregar que, frecuentemente, la teoría del entrenamiento no posee
suficientes datos experimentales que habitualmente son difíciles de
recolectar. De todos modos, es interesante estudiar la medida de la respuesta
anátomo-funcional que se verifica en la gimnasia en agua o Aquagym.
Consideraciones de tipo biomecánicos sugieren que son útiles para adaptar el
Aquagym y utilizarlo para el incremento de la musculatura de los miembros
inferiores en futbolistas.
¿La composición de las fibras musculares de los futbolistas es igual a
aquella población de control, o es particular?
En realidad só1o en pocas especialidades hay diferencia de distribución de
fibras respecto a aquella observada en poblaciones de control. Este no es el
caso del juego del fútbol. Seguramente individuos con características
fisio1ógicas bastante diversas pueden jugar el uno junto al otro en un equipo
de fútbol, debido a las funciones tácticas diferentes.

Figura 10. La variación del desplazamiento en vuelo del centro de gravedad
según el tipo de test seguido en deportistas adherentes a la Liga de Fútbol
profesional

Figura 11. La variación del desplazamiento en vuelo del centro de gravedad
según el tipo de test seguido en deportistas adherentes a la Liga de Fútbol
profesional
¿Cuál es la relación del momento de fuerza entre músculos flexores y
extensores de la pierna en el futbolista?
Varios autores han valorado los grupos musculares de las piernas. Tales
mediciones, generalmente se han ejecutado con ergometrías isoquinéticas a
diversas velocidades angulares (Narici, Sirtori, Mognoni 1988; Oberg et al.
1986; Poulmedis 1985; Rochcongar 1988).
Los jugadores de fútbol resultan ser más fuerte que los no jugadores, ya
que hay mayor diferencia de fuerza entre los músculos flexores y extensores de
la pierna.
El informe del momento de fuerza entre los flexores y los extensores es de
cerca del 60 %, a una velocidad de 30°/ s, mientras resulta ser del 75 % a la
velocidad de 180°/s. Tales valores resultan ser mayores respecto a aquellos de
las poblaciones sedentarias. También en el seno de un equipo hay variantes, ya
que se miden valores más altos en los atacantes respecto a los arqueros y
defensores, los cuales poseen músculos extensores más potentes. Algunos
autores (Poulmedis 1985; Oberg 1984) han propuesto hipotéticamente un
porcentaje de fuerza de un 60 % entre la musculatura flexora y extensora de la
pierna, con el fin de reducir el riesgo de lesiones.
¿Existen efectos, consecuentes al entrenamiento de un grupo muscular,
sobre músculos antagonistas o sobre músculos de los miembros contralaterales?
Entrenando los extensores de un lado, se ha observado en los músculos
contralaterales un aumento de la fuerza. Tal aumento es menor respecto a
aquellos medidos en los miembros entrenados, y no están acompañados de una
significativa hipertrofia muscular, como sucede en cambio en los miembros
sometidos al entrenamiento. Se puede hipotetizar que tal efecto es debido a la
facilitación para la transmisión neuromuscular y el reclutamiento de la unidad
motora. Respecto de los efectos causados por el entrenamiento del cuadriceps
sobre antagonistas, aun no se han hallado datos significativos que generen un
hipotético resultado positivo. Es evidente también, que a pesar de que sea
escaso el entrenamiento dedicado por los jugadores a los flexores de la
pierna, estos resultan más fuertes en los jugadores de fútbol respecto de la
población no futbolista.
REFERENCIAS
1. Huang T.C., Roberts E.M., Youm Y. Biomechanics of kicking. in: Human Body Dynamics (a cura di Dhanjoo N. Ghista), Clarendon Press. 1982.
2. Narici M.V., Sirtori M.D., Mognoni P. Maximal ball velocity and peak torques of hip flwxors and knee extensors muscle. in: Science and Football 2° (a cura di Reilly T., Lees A., David K., Murpy W.J.), E., and Spon, Liverpool. 1993.
3. Oberg B., Moller M., Gillquist S., Skstrand J. Isokinetic torque levels for knee extensors and knee flexors in soccer players. Int. J. Sport Med, 7, 50-53. 1986.
4. Int. J. Sport Med, 1986, 7, 50-53. Muscle strength and flexibility indifferent positions of soccer players. Int. J. Sport Med.,5,213-216. 1984.
5. Poulmedis P. Isokinetical maximal torque power of greek elite soccer players. J. Orthop. Sports Phys. Therapy, 5, 293-295. 1985.
6. Rochcongar P., Morvan R., Jan J., Dassonville J., Boillot J. sokinetic investigation of knee extensors and knee flexors in young french soccer players. Int. J. Sport Med., 9, 448-450. 1988.
7. Trolle M., Aagard P., Simonsen E.B., Bangsbo J., Klausen K. Effect of strenght training on kicking performance in soccer. in: Science and Football 2' (a cura di Reilly T., Clarys J., Stibbe A.), Liverpool, E. and Spon. 1993.
Para citar este artículo en su publicación original: Piero Mognoni y Mario Donato Sirtori. La Fuerza Muscular del Futbolista. Demanda y Respuesta sobre la Fuerza en el Jugador de Fútbol. Revista de Actualización en Ciencias del Deporte Vol. 4 Nº 13. 1996.