Electroestimulacion y Entrenamiento
Jueves, 09 Marzo, 2006 - 09:06
Que puede aportar la electroestimulación al entrenamiento.??
La primera noción importante es la del papel exacto de la electricidad. Esta última no actúa como un flujo mágico que mejora el tejido muscular. De hecho, ¡no existe ninguna forma particular de corriente eléctrica con propiedades benéficas para las fibras musculares!
La electricidad actúa desencadenando un trabajo muscular y el progreso, es la consecuencia de este trabajo. La herramienta básica que sirve para ordenar el trabajo muscular es el impulso de corriente eléctrica. Su cometido es el de desencadenar una excitación de las fibras nerviosas (motoneuronas) que dan las órdenes a las fibras musculares. La excitación de las motoneuronas por el impulso se transmite por medio de la placa motora a las fibras musculares, que efectúan una respuesta mecánica elemental. Esta última consiste en una simple sacudida, durante un período de tiempo muy breve, como máximo 0,1 segundo.
La sacudida elemental de las fibras musculares en respuesta a un impulso eléctrico (éstos deben ser estudiados para atravesar la piel, sin deformarse y ser perfectamente "limpios" para excitar específicamente sin producir quemaduras, ni dolores eléctricos) corresponde a una cantidad elemental de trabajo. Esta cantidad de trabajo es sumamente débil y puede ser considerada como una cuantía de trabajo o una unidad de trabajo. La naturaleza del trabajo depende pues, de la frecuencia más o menos elevada con la que se repite la unidad de trabajo. Repetir el impulso con una frecuencia de 5 Hz (5 veces por segundo) constituye una potencia de trabajo muy ligera. Por el contrario, repetir el impulso con una frecuencia de 100 Hz (100 veces por segundo) constituye una potencia de trabajo muy elevada que únicamente las fibras rápidas pueden alcanzar y que se traduce por una contracción tetánica muy potente. Naturalmente, una potencia de trabajo tan importante, no puede mantenerse durante mucho tiempo porque el músculo se agota con rapidez. Son necesarias fases de reposo entre las contracciones.
El número de fibras que trabajan, o sea, la cantidad de fibras que progresan depende de la potencia del impulso. Por esta razón, hay que utilizar impulsos muy potentes, para poder hacer trabajar un máximo de fibras y poder obtener el fenómeno de sobrecompensación sobre el mayor porcentaje posible de fibras musculares. Por esta razón, una electroestimulación neuro muscular eficaz y de calidad, produce contracciones muy potentes y sin ningún dolor eléctrico (únicamente "dolor muscular"...). Si se utiliza poca intensidad, por ejemplo 20 mA, trabajan muy pocas fibras y únicamente éstas pueden progresar. Si se aplica el estímulo con una intensidad importante para un deportista, por ejemplo 70 mA, se reclutan muchas más fibras que con 20 mA, y el número de fibras que progresan será también mucho mayor.
La fisiología de la contracción y del esfuerzo muscular proporciona valores muy precisos sobre el funcionamiento de los diferentes tipos de fibras (lentas, rápidas, intermedias, muy rápidas, etc.). reclutadas por la estimulación. La naturaleza del trabajo que realizan, depende de tres parámetros:
- Frecuencia del impulso
- Duración de la contracción
- Duración del reposo
La cantidad total del trabajo que realizan depende del número de veces que se repite el ciclo "contracción-reposo" (NR = número de repeticiones).
Los diferentes programas y, dentro de ellos, los diferentes niveles, corresponden a las diferencias de la naturaleza y cantidad de trabajo muscular. Se llega a regímenes de trabajo diferentes y, en consecuencia, a entrenamientos musculares diferentes, adaptando la frecuencia de los impulsos, la duración de las contracciones y de descanso, así como la duración total de las sesiones de estimulación.
En efecto, gracias a diferentes programas de estimulación, se puede imponer a los grupos musculares sometidos a la EENM un trabajo de una naturaleza y de una cantidad perfectamente controladas.
Así, se podrá:
- Aumentar y mejorar la recuperación muscular después de una competición o una sesión intensa de entrenamiento.
- Imponer una cantidad de trabajo muscular considerable y no limitada por la fatiga psíquica y física general.
- Reclutar una cantidad de fibras musculares superior a la obtenida con una contracción voluntaria.
- Desarrollar una red capilar en prioridad alrededor de las fibras rápidas.
- Mejorar el control propioceptivo.
- Modificar la tipología de las fibras.
- Imponer ciertas formas de trabajo benéfico que las fibras no pueden efectuar con una contracción voluntaria.
- Mejora la elasticidad muscular.
- Aumentar la fuerza resistencia.
- Aumentar la resistencia aeróbica.
- Desarrollar la fuerza explosiva.
- Calentar mucho mejor que en voluntario.
- Aliviar molestias y dolores musculares y articulares.
Se trata, pues, de ¡mucho más que un simple medio de paliar la inactividad muscular de un deportista privado del entrenamiento normal, a causa de una lesión!
La integración de la EENM en tu programa de entrenamiento no sustituye las horas de entrenamiento necesarias en toda práctica deportiva, pero esta técnica, ya utilizada en el muy alto nivel, hoy en día está convirtiéndose en un verdadero complemento de entrenamiento para todos los deportista competidores.