Codo de Tenista
Jueves, 07 Julio, 2005 - 10:13
Sintomas y tratamiento para el codo de tenista.
DESCRIPCIÓN
El codo de tenista ó epicondilitis es una lesión de los músculos y tendones en la cara lateral externa del codo, que procede de un sobreuso o de esfuerzos repetitivos a ese nivel. La contracción repetida de las fibras musculares del antebrazo genera una tensión localizada en los puntos de inserción de los tendones en el hueso del codo.La dolencia se localiza en el codo cuando se realizan golpes de revés o movimientos con el antebrazo.
Con el tiempo el dolor se va haciendo cada vez más intenso, llegando al punto de no poder sostener una tasa.
MECANISMO DE LA LESIÓN
- Epicondilitis lateral.
La lesión más frecuente de extremidad
superior en el tenis es la lesión lateral de codo, resultado de
un esfuerzo excesivo o repetitivo sobre los tendones extensores del antebrazo,
en particular los del músculo extensor corto del carpo. Más
frecuente en el jugador amateur , la lesión suele ser resultado
de un revés con mala técnica (golpear la bola a contragolpe,
cargando la energía sólo en el antebrazo, en vez de en todo
el brazo desde el hombro), o de un potente saque de smatch en el
que se combinen pronación (palma hacia abajo) y flexión rápida
de la muñeca, cargando todo el esfuerzo en los referidos tendones
extensores del antebrazo.
- Epicondilitis medial.
Es menos frecuente, y ocurre de forma característica
con actividad flexora y pronación simultáneas de la muñeca,
como puede ocurrir:
- 1) al final de la volea, cuando el jugador flexiona
rápidamente la muñeca para llevar la raqueta hacia delante.
- 2) en la primera fase del saque, cuando se localiza
todo el esfuerzo en los tejidos mediales del codo.
- 3) el llamado "codo de golfista" que se
da en el codo derecho de un jugador de golf diestro cuando lleva a cabo
un swing defectuoso con el tronco rígido.
- 4) el llamado "codo de nadador", que se
da por falta de técnica en algunos estilos de natación, especialmente
espalda.
Debe tenerse en cuenta que la epicondilitis no se
limita a jugadores de tenis, golf, béisbol o nadadores, sino que
se puede dar en cualquier actividad que ponga los compartimentos medial
o lateral del codo bajo esfuerzos repetitivos similares (martillear, uso
de destornilladores, o incluso trabajo de ordenador, etc.)
SIGNOS Y SINTOMAS
De forma general, en toda epicondilitis puede notarse
dolor al sujetar o agarrar objetos, falta de fuerza en el antebrazo, y
dolor a la presión en el codo, en los puntos de inserción
de los tendones. Además, existen una serie de signos específicos
que dependerán del tipo concreto de epicondilitis.
REHABILITACIÓN
La epicondilitis medial o lateral es frecuente, y
suele producir incapacidad. El tratamiento rehabilitador tiene éxito,
pero conviene esperar a que el dolor haya cedido o sea mínimo antes
de empezar la rehabilitación. En general, cuanto más tiempo
dure el dolor, más largo va a ser el período de recuperación
completa.
En general, el proceso de rehabilitación puede dividirse en 3 fases:
Lo primero que se indica es el reposo de la articulación y colocación de hielo en la misma.
Luego se indica un fortalecimiento y estiramiento muscular. En los casos en que el dolor es muy intenso una inyección local de corticoides, puede disminuir el proceso inflamatorio.
Tampoco hay que dejar de lado la posibilidad de realizarse una cirugía, apresurando la solución del cuadro.
FASE 1. Básicamente, Disminuír la inflamación
y el dolor. consiste en reposo, frío local (hielo) y, si es necesario,
antiinflamatorios.
FASE 2.Mejorar la flexibilidad, y aumentar la fuerza.
Ejercicios suaves de contracción muscular consistentes
en flexión, extensión y rotación de muñeca.
Suele seguirse la siguiente secuencia:
- 1) Extensión de muñeca.
- 2) Flexión de muñeca.
- 3) Flexión-Extensión combinadas de
muñeca.
- 4) Pronación/Supinación del antebrazo.
- 5) Extensión de los dedos.
- 6) Ejercicios de flexión de dedos con una
pelota.
FASE 3. Mejorar
la fuerza muscular, mantener y mejorar la flexibilidad, y volver gradualmente
al nivel previo de actividad deportiva. A veces, en esta fase, conviene
hacer modificaciones en el equipo.
Ej: una mala raqueta puede haber contribuído al desarrollo de la
epicondilitis.
GUÍA PARA LA SELECCIÓN DE LA RAQUETA
1) Material- Las
de grafito se consideran las mejores en cuanto a control de vibración
y torsión.
2) Tamaño - Se prefieren las de tamaño medio (95-110
pulgadas cuadradas). Las más grandes pueden conseguir mejores golpes,
pero hacen el brazo más susceptible a lesiones. Asimismo, el tamaño
del mango tiene que ser ajustado a la mano de uno para impedir el movimiento
excesivo de muñeca.
3) Cordaje - Nylon sintético, con recordaje al menos 1 vez
al año. En cuanto a la tensión, conviene mantenerla en el
límite bajo más que en el alto, lo que disminuye la vibración
transmitida al brazo.